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viernes, 13 de noviembre de 2015

Tarea 4 Privacidad en la red

Todos tenemos derecho a la privacidad.

La privacidad sería el ámbito de nuestra vida privada que todos tenemos derecho a proteger.  Cuando hablamos de privacidad en la red nos referimos a la posibilidad de poder controlar la información personal que se intercambia a través de internet.
Todos hemos oído alguna vez decir que cuando un producto es aparentemente gratuito, es probable que en realidad lo estemos pagando con datos. Ocurre con las redes sociales, las tarjetas de fidelización de tiendas o supermercados o con un sinfín de aplicaciones que nos ofrecen servicios más o menos relevantes a cambio, solamente, de nuestros detalles personales.

En internet conocen muchos detalles de nuestra forma de vida, nuestros deseos o intenciones y nuestras preferencias, porque a lo largo del tiempo vamos dejando rastro de todo ello.
Cuando compramos por internet, consultamos determinadas páginas, decimos "me gusta", nos descargamos determinadas aplicaciones o cuando escribimos nuestras opiniones, colgamos videos o fotografías u otras personas escriben o manifiestan sus opiniones sobre nosotros estamos dejando una huella en la Red  que pueden ser usadas de diversas formas.
Son muchas las aplicaciones, juegos, plataformas, etc. que , en apariencia, se nos brindan como gratuitas, sin embargo, en cada descarga o cada vez que nos registramos, estamos cediendo nuestros datos y manifestando nuestras preferencias. Así es como las empresas gestionan estos datos para ofrecernos publicidad muy ajustada a nuestros gustos, lo que incrementa las posibilidades de compra.  De esta forma servicios aparentemente gratuitos comparten los datos personales que les facilitamos.

Pero, ¿ cómo consiguen las empresas esta información?


Cada aplicación cuenta con sus propios procedimientos y lógicas.
En el caso de la navegación por Internet, por ejemplo, las empresas y prestadores de servicios nos ofrecen de forma gratuita sus motores de búsqueda, páginas webs y servicios asociados, para leer la prensa, consultar la previsión meteorológica, o estar en contacto con otras personas a través de redes sociales o foros. No obstante, cada vez que entramos en una web estamos descargando automáticamente una serie de microprogramas conocidos como cookies que recaban información de nuestra actividad online y hacen llegar al propietario de la web visitada información sobre nuestra IP, MAC o IMEI (la matrícula de nuestro dispositivo), el tiempo y forma en que utilizamos un sitio concreto u otros sitios que estén abiertos en el mismo momento, identifica si somos visitantes habituales y qué uso hacemos de la página de Internet, en qué secuencia y cómo accedemos a otros sitios, etcétera.



En realidad, cada vez que visitamos una página con el ordenador, el teléfono móvil o la tableta, recibimos decenas de peticiones de instalación de cookies. Somos, pues, el producto porque a cambio de la información que obtenemos proporcionamos detalles sobre nuestra actividad online y, a menudo, datos personales como nuestro nombre y ubicación, hábitos, tarjeta de crédito, etcétera, de los que no tenemos forma de controlar dónde acaban. Ante esto, el único recurso de autoprotección es o no aceptar cookies y renunciar al servicio, o borrarlas sistemáticamente de nuestro ordenador, algo tan engorroso como limitadamente útil.



Facebook, una red social utilizada por más de mil millones de personas al mes, dispone de los datos que el usuario deposita voluntariamente en ella, pero también hace inferencias en base a nuestras interacciones con personas e información, las comparte con terceros y elabora un perfil único que le permite determinar qué aparece en nuestro muro, tanto por parte de nuestros amigos como de anunciantes. Todo me gusta o registro a través de Facebook genera información que es analizada y clasificada por algoritmos con el fin tanto de conocernos individualmente como consumidores, como de elaborar perfiles sociales destinados a agencias de publicidad. El registro continúa incluso si hemos cerrado la página: a no ser que salgamos manualmente, las cookies de Facebook continuaran espiando todo lo que hacemos online.

Si, además, hemos instalado Facebook en nuestro teléfono móvil, junto con su aplicación de mensajería, el sistema podrá activar remotamente nuestra cámara o micro, acceder a nuestras fotografías y mensajes, etcétera, y así ir perfeccionando nuestro perfil.

Muchas veces bajo la promesa de servicios personalizados y atención individualizada estamos proporcionando información no solo sobre nuestros gustos sino cada vez más sobre datos más personales como  historiales médicos, datos fiscales y de renta o datos bancarios. El tipo de información que puede determinar si se nos concede un crédito, si se nos ofrece un seguro médico más o menos caro o si conseguimos un trabajo. De repente, el precio pagado con información personal emerge como algo totalmente desproporcionado e incontrolable.
Fuente:  http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/06/12/actualidad/1434103095_932305.html

POLÍTICAS DE PRIVACIDAD.

Las aplicaciones nos obligan a aceptar políticas de privacidad que , en teoría no ayudan a mantener nuestra vida privada a salvo, pero que les da acceso al uso de muchos de estos datos personales.

Presentación política privacidad FACEBOOK




En internet la privacidad no existe, .pero si podemos gestionarla, siendo cuidadosos con los datos que cedemos y en la imagen que damos cada uno de nosotros o nosotras.


 Contesta: 


  1. 1. ¿Para qué pueden utilizar las redes sociales la información que les proporcionamos?
  2. 2. Investiga sobre la política de privacidad de alguna aplicación y expón qué crees que estamos aceptando cuando la instalamos 
  3. 3.  Completar  el siguiente cuadro sobre la utilización de la Red, información que le proporcionamos al buscador que utilizamos para navegar y por qué puede ser valiosa para algunas empresas.

    
      Comportamiento
           en la Red
         Información que 
          se puede obtener
    Esta información es importante por:
       Pedro se descarga aplicaciones de juegos
     Es una persona ociosa, que utiliza los ordenadores, tabletas y smartphones para jugar
      A través del correo o de las redes sociales en los que participa se le puede enviar información sobre las últimas novedades en tecnología y video juegos
    Bea entra en una página web para ver las últimas novedades en tabletas y ordenadores.


       Luis entra en páginas de ropa deportiva


      Enrique entra en páginas sobre bicicletas, medio ambiente, productos ecológicos y formas de reciclar


     Ana entra en páginas sobre comida y cuidados para mascotas



link para descargar la tabla.

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